Luego de la enorme controversia suscitada en el paddock de la Fórmula 1 tras el Gran Premio de Azerbaiyán, el piloto británico Lando Norris decidió poner un freno a la polémica y disculparse públicamente con Franco Colapinto. El corredor de McLaren había reclamado enérgicamente una suspensión para el piloto argentino luego del accidente que involucró a ambos y a Pierre Gasly, pero horas más tarde reconoció su error y aclaró los términos de la relación que mantiene con el corredor de Alpine.
El mensaje conciliador y la autocrítica del británico
A través de sus redes sociales, Norris buscó desactivar el cruce mediático generado por sus declaraciones posteriores a la competencia disputada en el circuito urbano de Bakú. El piloto admitió que actuó condicionado por la frustración del momento y que se comunicó de manera privada con Colapinto para ofrecerle sus disculpas.
“En general, ha sido un fin de semana complicado en Bakú y, por supuesto, la carrera terminó de forma decepcionante y prematura. Después de la carrera, le envié un mensaje a Franco pidiéndole perdón por los comentarios que hice y que, sencillamente, no debería haber dicho. Sé que no debí hacerlo y que las emociones estaban a flor de piel, pero eso no es excusa: me equivoqué”, expresó Norris.
En el mismo descargo, el corredor de McLaren reconoció la naturaleza de las competencias de alto rendimiento y ratificó la buena sintonía que mantiene con el representante albiceleste:
“Yo mismo he cometido errores a lo largo de los años y sé que esto forma parte, en gran medida, de las carreras y de luchar al límite. Franco y yo nos hemos entendido bien, seguimos siendo buenos amigos y los dos estamos deseando volver a correr este fin de semana”.
La furia inicial y el reclamo de una sanción ejemplar
El tono contemporizador de Norris contrastó drásticamente con la dureza de sus primeras declaraciones a los medios tras abandonar la competencia. Minutos después del impacto, el británico había exigido una penalización de máxima severidad para Colapinto y cargó contra los criterios disciplinarios de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
“Si provocas un accidente en un reinicio como este, deberías recibir al menos una suspensión de una carrera. Creo que la FIA debería ser más estricta y empezar a imponer sanciones por este tipo de cosas. Es simplemente una falta de cuidado por parte de la gente”, había disparado el inglés ante la prensa especializada.
La indignación de Norris también se sustentó en los costos materiales del incidente y en un cuestionamiento directo al nivel de los protagonistas en la parrilla:
“Cuesta mucho dinero; todas mis piezas están ahora en la basura. Deberían sancionar a la gente, porque esa no es la forma de conducir que merece estar en la Fórmula 1. En la Fórmula 1, queremos competir contra los mejores pilotos del mundo, y cuando pasan cosas como esta, es porque no deberían estar ahí”.
Cómo ocurrió el múltiple accidente en Bakú
La maniobra que desencadenó el incidente ocurrió en la vuelta 35, inmediatamente después de la salida del Auto de Seguridad que había ingresado para retirar el Williams de Alex Albon. En el reinicio de la prueba, Colapinto buscó ganar posiciones por el sector interno en la frenada de la primera curva.
Sin embargo, el argentino bloqueó los neumáticos delanteros de su monoplaza y perdió el control. El auto de Alpine impactó de costado contra el vehículo de su propio compañero de equipo, Pierre Gasly, quien a su vez colisionó de forma inevitable contra el McLaren de Norris. Mientras que el francés y el británico debieron abandonar de inmediato, Colapinto arrastró su máquina averiada hacia los boxes con severos daños en el tren trasero derecho y se retiró minutos después.
El saldo para el equipo Alpine fue un duro golpe deportivo y económico: Gasly marchaba en la séptima colocación (con seis puntos asegurados) y Colapinto ocupaba el décimo puesto (un punto), lo que significó resignar unidades fundamentales para el Campeonato Mundial de Constructores.
El pedido de disculpas de Colapinto y la penalización de la FIA
A diferencia de la airada queja inicial de sus rivales, Colapinto asumió la total responsabilidad de la colisión desde el primer momento. A través de la comunicación por radio con su ingeniero Stuart Barlow, el argentino manifestó su pesar antes de descender del vehículo:
“No, amigo, estamos fuera. Lo siento, amigo. Lo siento a todo el equipo. Un lo siento muy grande a todos. Lo siento a Pierre. Muy mal, me bloqueé por completo”.
Más tarde, en declaraciones a la prensa, el joven piloto analizó el fallo técnico y conductivo: “Bloqueé cuando empecé a frenar y después estuve fuera de control. Perdón a todo el equipo, a Pierre porque fue un error grave. No tenía mucho ritmo y comencé a tener degradación atrás y hay que entender el porqué. Las disculpas al equipo y a Pierre por los puntos que perdió. Estoy triste por la situación e intentaremos darlo vuelta”.
Tras analizar la telemetría y las cámaras a bordo, los comisarios deportivos determinaron que la responsabilidad recayó de forma exclusiva en el coche número 43. Al no poder cumplir la penalización de 10 segundos en pista debido a su abandono, el castigo se convirtió reglamentariamente en una sanción de cinco puestos en la grilla de partida para el próximo Gran Premio de Baréin.