Una jornada compleja y frustrante vivió el piloto argentino Franco Colapinto en el Circuito Urbano de Marina Bay. Al comando de su monoplaza de la escudería Alpine, el corredor bonaerense debió abandonar la carrera sprint del Gran Premio de Singapur como consecuencia de un repentino desperfecto mecánico que lo dejó al costado de la pista cuando se ilusionaba con avanzar posiciones y pelear por los puntos.
La competencia corta, caracterizada por un desarrollo caótico y plagado de incidentes, terminó con la victoria del neerlandés Max Verstappen (Red Bull), quien logró recomponerse tras perder el liderazgo inicial. El podio fue completado por la dupla de Ferrari, con el británico Lewis Hamilton en el segundo escalón y el monegasco Charles Leclerc en el tercer lugar.
Un inicio accidentado y la deserción de Colapinto
La largada de la prueba sprint entregó emociones de inmediato. Verstappen partió desde la pole position, pero fue sorprendido por una maniobra certera de George Russell (Mercedes), quien ejecutó una partida impecable para arrebatarle el primer puesto antes del ingreso a la curva uno. Sin embargo, el liderazgo del británico duró muy poco: sobre el cierre de la primera vuelta, Russell pisó los pianos, perdió completamente la estabilidad de su monoplaza y protagonizó un fuerte impacto contra las protecciones, viéndose forzado a desertar y obligando el inmediato ingreso del auto de seguridad.
Fue precisamente durante el período de neutralización, mientras los auxiliares retiraban el Mercedes de Russell y los vehículos de otros competidores afectados por incidentes iniciales, cuando la mala fortuna golpeó al representante argentino. El auto de Alpine conducido por Colapinto se detuvo de manera súbita por fallas mecánicas. El joven piloto marchaba en el undécimo puesto y mantenía expectativas claras de pelear por entrar en la zona de puntuación una vez relanzada la prueba, pero la falta de tracción y el apagado de la unidad terminaron de sellar su prematuro retiro.
Dominio de Verstappen y roce interno en McLaren
Una vez despejada la pista y reanudada la velocidad en el trazado urbano de Marina Bay, Verstappen exhibió un ritmo contundente e inalcanzable para el resto del pelotón. El piloto de Red Bull edificó con solidez una brecha tranquilizadora frente a Hamilton, quien pese a sus esfuerzos no contó con las herramientas necesarias para comprometer la vanguardia del neerlandés.
Hacia el desenlace de la prueba, la tensión se trasladó a los puestos de persecución. En el último giro se produjo un insólito choque entre compañeros de equipo cuando el británico Lando Norris (McLaren) intentó una maniobra de sobrepaso sobre el australiano Oscar Piastri en la lucha por el cuarto lugar. El contacto entre ambos autos derivó en daños terminales para Piastri, provocando el abandono inmediato del corredor oceánico a metros del final de la prueba.
Una carrera diezmada por múltiples abandonos
Las exigencias de Marina Bay y los roces en pista dejaron un saldo inusualmente elevado de deserciones para una carrera corta. En total, ocho competidores quedaron fuera de competencia antes de ver la bandera a cuadros, transformando a la sprint en una verdadera prueba de supervivencia.
Entre los pilotos que no consiguieron completar las vueltas pactadas se encontraron:
- Franco Colapinto (Alpine)
- George Russell (Mercedes)
- Oscar Piastri (McLaren)
- Alexander Albon (Williams)
- Gabriel Bortoleto (Audi)
- Valtteri Bottas (Cadillac)
- Isack Hadjar (Red Bull)
- Sergio “Checo” Pérez (Cadillac)
- Lance Stroll Jr. (Aston Martin)
Lo que viene en el Gran Premio de Singapur
Tras el desenlace de la carrera sprint, los equipos y mecánicos deberán trabajar a contrarreloj para poner los autos a punto de cara a las próximas instancias del fin de semana. La actividad oficial en Marina Bay continuará a partir de las 10:00 con la sesión clasificatoria que definirá la grilla de partida para el Gran Premio principal del domingo, donde Colapinto y su escudería intentarán revertir el trago amargo y aspirar a una mejor actuación.




