En un contexto nacional marcado por fuertes tensiones económicas y debates acelerados sobre el futuro electoral, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, encabezó una cumbre con 76 intendentes en la localidad de Ruiz de Montoya. El encuentro, desarrollado sin estridencias discursivas ni consignas polarizantes, sintetizó la impronta de trabajo que el Ejecutivo provincial busca consolidar: articular prioridades de gestión directamente en el territorio y amortiguar el impacto del deterioro socioeconómico en la vida cotidiana de las familias misioneras.
Un esquema de escucha frente al verticalismo tradicional
La convocatoria a los jefes comunales en el centro de la provincia marcó un nuevo paso en la dinámica institucional que promueve la administración provincial. Lejos de las directivas unilaterales que históricamente caracterizaron los vínculos entre los niveles centrales y municipales, la jornada se estructuró a partir del relevamiento directo de pedidos comunitarios, planes de infraestructura y demandas sanitarias de cada localidad.
Este funcionamiento operativo, complementado con las recorridas periódicas que los ministros del Gabinete provincial despliegan por las diversas regiones, apunta a legitimar a los intendentes como el primer mostrador del Estado. La premisa oficial descansa en que los mandatarios locales son quienes conocen en detalle el estado de los caminos rurales, los problemas de suministro de agua o las necesidades educativas inmediatas, permitiendo calibrar la inversión pública sin intermediaciones burocráticas.
Alivio fiscal, salud e intervenciones concretas en el territorio
La articulación institucional se tradujo en una serie de medidas sectoriales e intervenciones directas orientadas a sectores productivos y profesionales. A nivel tributario, el Gobierno provincial oficializó una rebaja del impuesto sobre los Ingresos Brutos para profesionales matriculados, que descendió del 5% al 3,5%. La disposición surgió de mesas técnicas de concertación con colegios y consejos profesionales, atendiendo los reclamos vinculados a la presión impositiva y los regímenes de retención vigentes.
En el área de salud e infraestructura, se confirmaron avances operativos destinados a mitigar asimetrías en el interior misionero:
- Parque sanitario: Incorporación de ocho nuevas ambulancias adquiridas con fondos provinciales, elevando la red operativa de traslados de 154 a 162 unidades distribuidas en hospitales y comunas del interior.
- Prevención oncológica: Fortalecimiento durante octubre de las capacidades operativas en los servicios de mamografía dentro de seis centros asistenciales públicos de la provincia.
- Servicios básicos: Ejecución de una perforación de agua potable en Colonia Aurora, destinada a garantizar el abastecimiento de una escuela y más de un centenar de familias rurales.
- Conectividad urbana: Construcción de un puente vehicular y peatonal en Oberá para reemplazar una estructura precaria de madera, en conjunto con un esquema de pavimentación articulado con la comuna.
Durante una inspección técnica de estas obras junto al intendente de Oberá, Pablo Hassan, Passalacqua sintetizó el espíritu de este mecanismo de cooperación interjurisdiccional con una definición contundente:
“Solos o separados no se puede”.
Contención social frente al estrés socioeconómico y diálogo sindical
El esquema de proximidad también incluyó un encuentro de trabajo con representantes de una veintena de organizaciones sindicales. Durante la mesa de diálogo, en coincidencia con los debates por el Día Mundial de la Salud Mental, el mandatario alertó sobre el impacto que la pérdida de puestos de trabajo, el endeudamiento y la inflación generan en la estabilidad emocional de la población, advirtiendo incluso sobre el crecimiento de episodios de conflictividad familiar y violencia doméstica.
En esa instancia, Passalacqua se distanció doctrinariamente de las posturas liberales impulsadas desde la administración central de la Nación y reivindicó a la justicia social como un pilar insustituible para sostener la cohesión ciudadana:
“Hoy nos estamos jugando la vida como sociedad, no solamente como sindicatos, sino como sociedad”.
La postura provincial procura mantener la disciplina fiscal indispensable para administrar recursos limitados, pero sin descuidar los amortiguadores sociales, diferenciándose del paradigma donde el equilibrio contable se impone por sobre las necesidades básicas de la población.
Fronteras políticas y defensa de los intereses estratégicos provinciales
El rumbo trazado por el Ejecutivo provincial marca asimismo una distinción respecto a proyectos personalistas que empiezan a perfilarse en el mapa político local, tales como las aspiraciones de proyección provincial del intendente de Posadas, Leonardo “Lalo” Stelatto. Si bien se reconocen los logros urbanos en la capital, desde el oficialismo se subraya que las transformaciones locales fueron posibles gracias al acompañamiento de estructuras colectivas, recursos y sostenimiento del Estado provincial, advirtiendo sobre el riesgo de convertir méritos compartidos en proyectos individuales.
En el plano federal, Misiones ratificó que la moderación y los canales de diálogo abiertos con el Gobierno nacional no significan subordinación institucional. En este marco, la provincia sostuvo acciones judiciales concretas a través de la Fiscalía de Estado en defensa de la Ley de Tierras frente a los intentos desreguladores para la venta de inmuebles a extranjeros, un punto crucial para la soberanía territorial y la protección de la biodiversidad.
Asimismo, la provincia formalizó su incorporación al Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal para intervenir activamente en las decisiones sobre el transporte fluvial e Hidrovía, al tiempo que mantiene firmes los reclamos por partidas de emergencia agropecuaria para proteger a las familias de las chacras. La estrategia sintetiza la premisa de resguardar el tejido social y productivo misionero, postergando disputas electorales tempranas para concentrarse en las urgencias reales de la comunidad.




