Activación inmediata de los protocolos de seguridad
La decisión fue oficializada en horas de la mañana con el objetivo primordial de resguardar la integridad física de los visitantes, del personal técnico y de los operadores que desempeñan tareas en el área protegida. De acuerdo con lo comunicado por las autoridades del parque, el incremento súbito de la corriente obligó a implementar de manera estricta los procedimientos preventivos estandarizados para contingencias hidrológicas.
«Debido a la crecida registrada en el Río Iguazú —alcanzando niveles superiores a 12.000 metros cúbicos por segundo—, se ha implementado el protocolo de seguridad preventivo. Ante esta situación, y con el propósito de resguardar la integridad de los visitantes y trabajadores, se establece la restricción temporal para la circulación de personas y el acceso a los sectores de Uso Público del Parque Nacional Iguazú durante la jornada de hoy.»
La restricción rige para la totalidad de las pasarelas y senderos tradicionales que conforman el recorrido turístico dentro del predio argentino, abarcando el área de cataratas y los servicios complementarios vinculados al uso público.
Magnitud del caudal y monitoreo en la cuenca
El registro de más de 12.000 metros cúbicos por segundo representa una variación drástica frente a las condiciones promedio del Río Iguazú, cuyo caudal regular oscila habitualmente entre los 1.300 y los 1.800 metros cúbicos por segundo. Este incremento se vincula de manera directa con las precipitaciones intensas concentradas en las altas cuencas del río, ubicadas en territorio brasileño, las cuales provocan rápidos picos de descarga aguas abajo hacia la desembocadura con el Río Paraná.
A lo largo de toda la jornada, equipos técnicos de Parques Nacionales y cuadrillas operativas de la empresa concesionaria mantienen un seguimiento constante de las estaciones hidrológicas para evaluar el comportamiento del agua y anticipar eventuales variaciones en el caudal.
Inspección de pasarelas e infraestructura
Durante la vigencia de la restricción, personal especializado lleva adelante tareas de supervisión visual e inspección estructural en los diferentes circuitos. Estos relevamientos buscan dimensionar el impacto de la masa hídrica y de los sedimentos arrastrados por la corriente sobre las pasarelas, miradores, barandas y plataformas de observación.
El sistema de infraestructura turística del parque cuenta con diseños de ingeniería concebidos específicamente para hacer frente a estas crecidas extraordinarias, como tramos de pasarelas rebatibles pensados para ceder ante la presión hidrodinámica sin comprometer los pilares de hormigón anclados al lecho rocoso. Las inspecciones en curso permitirán constatar el estado general de estos componentes y asegurar que no existan riesgos estructurales ocultos antes de una eventual reactivación de las visitas.
Coordinación con el sector turístico y canales oficiales
La medida preventiva fue informada oportunamente a las agencias de viajes, operadores de turismo receptivo, guías y prestadores de servicios hoteleros de Puerto Iguazú y de la región de la Triple Frontera, con el propósito de facilitar la reorganización de los itinerarios de quienes tenían planificado recorrer el área protegida durante este lunes.
Las autoridades subrayaron que cualquier actualización sobre las condiciones del río y la futura reapertura de los circuitos se comunicará exclusivamente a través de los canales institucionales formales:
- Monitoreo continuo de las marcas hidrométricas en las cuencas alta y media.
- Evaluación técnica de la seguridad en pasarelas peatonales y miradores.
- Comunicación oficial a operadores y agencias respecto a la reprogramación de visitas.
- Apertura gradual supeditada al descenso del caudal a niveles operativos seguros.
Por el momento, el acceso permanece suspendido a la espera de nuevos informes que determinen si la tendencia del río se estabiliza o comienza una curva descendente que permita restituir las actividades de manera segura.




