La cercanía no se declama. Se practica. Se construye caminando los barrios, recorriendo las localidades, conversando con productores, escuchando a comerciantes y entrando a las casas de las familias para conocer sus necesidades. En tiempos en los que buena parte de la política parece concentrada en las pantallas y las disputas de poder, Hugo Passalacqua busca consolidar una forma de gobernar basada en el contacto directo con los misioneros.
La intensa agenda que desarrolló esta semana, tanto en Posadas como en el interior, permite observar esa orientación. Desde una vivienda familiar en Itaembé Guazú hasta los establecimientos yerbateros de Apóstoles, desde la industria maderera de San Vicente hasta la esperada obra de la Ruta Nacional 14, el gobernador volvió a poner el territorio en el centro de su actividad.
No se trata solamente de recorrer localidades o participar de acontecimientos públicos. La cercanía adquiere sentido cuando permite identificar problemas y orientar decisiones para resolverlos. Ese es también el desafío de una gestión que debe responder a demandas crecientes en medio de una situación económica particularmente difícil.
En Itaembé Guazú, Passalacqua visitó a una familia que recientemente recibió su vivienda del IPRODHA. Conversó sobre la experiencia de acceder a la casa propia y las posibilidades de construir un futuro con mayor estabilidad. La Provincia entregó 431 viviendas durante 2026 y mantiene en ejecución nuevos proyectos habitacionales.

En Apóstoles, el gobernador recorrió la Fiesta Nacional de la Yerba Mate junto a la intendenta María Eugenia Safrán. Allí escuchó a productores, industriales y emprendedores que atraviesan dificultades por la caída de la rentabilidad y los cambios en el mercado yerbatero. En San Vicente, durante la Fiesta Nacional de la Madera, dialogó con empresarios, trabajadores y estudiantes de escuelas técnicas vinculados con una de las principales actividades económicas de Misiones.
Son encuentros que permiten conocer directamente una realidad que muchas veces no aparece reflejada en los informes administrativos. La situación de una chacra, las dificultades de un aserradero o los problemas de un comerciante requieren algo más que estadísticas.
La relación con los intendentes constituye otra pieza central de esta concepción política. Durante la presentación de la Expo Región de las Flores, Passalacqua sostuvo que “en conjunto se llega tal vez más lento, pero mucho más lejos”. Y durante la licitación de la Ruta 14 recordó que los jefes comunales están en la primera línea de los problemas cotidianos.
Esa articulación adquirió especial importancia frente a los temporales que afectaron esta semana a Panambí, Puerto Leoni, Jardín América, Aristóbulo del Valle y otras localidades. El Gobierno provincial desplegó efectivos de sus 15 Unidades Regionales, equipos de Defensa Civil, Bomberos y cuadrillas eléctricas para asistir a las familias y restablecer servicios.
En El Soberbio, siete equipos de refuerzo trabajaron sobre una red rural donde el viento dañó más de 60 postes. La Provincia, además, viene desarrollando desde hace seis meses medidas de prevención frente al fenómeno de El Niño, en coordinación con los municipios.
“La vida cotidiana es otra cosa; ahí tenemos que estar como Estado, con corazón y afecto”, expresó Passalacqua. La frase sintetiza una concepción que coloca a las personas en el centro de las decisiones, aunque su eficacia debe evaluarse por la capacidad real de resolver problemas.
Pero esta presencia territorial también ocurre en medio de una transformación del escenario político provincial.
Passalacqua comenzó a consolidar una conducción propia después de años en los que buena parte de las decisiones políticas y administrativas estuvieron condicionadas por la estructura encabezada por Carlos Rovira. La reorganización de áreas gubernamentales, el desplazamiento de funcionarios y la revisión de espacios de administración de recursos reflejan una nueva distribución del poder.

Uno de los cambios más significativos fue la aprobación de la Ley Passalacqua de Transparencia, que incorpora expresamente 16 empresas y sociedades con participación estatal al control del Tribunal de Cuentas. La iniciativa recibió el respaldo unánime de la Legislatura y comenzará a regir el 1 de enero de 2027.
La medida responde a una demanda social concreta: conocer cómo se administra el dinero público y exigir que todos los organismos y empresas estatales rindan cuentas. Según trascendió en ámbitos oficiales, la decisión también modificó prácticas internas, con funcionarios que ahora consultan directamente al gobernador antes de realizar determinados gastos.
La reorganización no está exenta de tensiones. En Posadas, sectores históricamente vinculados con Rovira comenzaron a reagruparse alrededor del intendente Leonardo Stelatto.
El rovirismo se abroquela detrás de Lalo Stelatto, pero está cada vez más solo: hasta sus históricos apoderados, Claudia Gauto y Gabriel Manitto, que acompañaron a la Renovación y luego a Encuentro Misionero, presentaron sus renuncias y abandonaron el armado partidario.
Una actividad política realizada en la Costanera, con la participación de Martín Cesino, Lucas Romero y Paula Franco, ahijada de Rovira, y el acompañamiento de la estructura municipal, constituye otra señal de esa convergencia.
La identificación política resulta cada vez más evidente: Stelatto aparece como el punto de encuentro de dirigentes y funcionarios que respondieron al antiguo esquema de conducción. En términos políticos, Lalo representa hoy una continuidad del rovirismo, mientras Passalacqua procura establecer una etapa de mayor autonomía y conducción directa del Gobierno provincial.
La diferencia no debería reducirse a una disputa entre dirigentes. Lo que está en discusión es cómo se ejerce el poder, quién toma las decisiones y qué relación establece la política con la sociedad.
En ese sentido, la licitación de la Ruta Nacional 14 también expresa una decisión de conducción. Frente a una obra históricamente reclamada y que correspondía ejecutar a la Nación, el gobernador decidió gestionar financiamiento internacional para avanzar con una intervención de aproximadamente 50 kilómetros entre Alem y Campo Viera.
“Debía haberla hecho Nación por ser una ruta nacional, pero la vamos a hacer nosotros”, afirmó. La decisión representa una respuesta concreta a una demanda territorial y muestra cómo el contacto con las necesidades puede traducirse en prioridades de gestión.
La semana incluyó también la recuperación de vuelos diarios entre Posadas y Buenos Aires, la participación en la asunción del intendente de Encarnación, donde Passalacqua volvió a reclamar un segundo puente internacional, y la despedida de los 360 deportistas misioneros que viajaron a los Juegos Nacionales Evita.
Son actividades diferentes, pero atravesadas por una misma idea: sostener la presencia institucional del Gobierno en los espacios donde se desarrolla la vida de los misioneros.
La cercanía, por supuesto, no garantiza soluciones automáticas. Misiones enfrenta problemas económicos, productivos y sociales que requieren políticas sostenidas, recursos y resultados verificables. Tampoco alcanza con modificar estructuras políticas si esos cambios no mejoran el funcionamiento del Estado.
Sin embargo, la nueva etapa que impulsa Passalacqua comienza a mostrar una orientación definida: recuperar la conducción administrativa, profundizar los controles y fortalecer el contacto directo con los ciudadanos y los municipios.
En definitiva, gobernar cerca significa comprender que detrás de cada expediente hay una necesidad y detrás de cada decisión pública hay personas que esperan respuestas.
La política recupera sentido cuando deja de hablar solamente de sí misma y vuelve a ocuparse de la vida cotidiana. Ese es el desafío de Passalacqua: que la cercanía no termine en una fotografía, sino que se convierta en decisiones, soluciones y resultados para los misioneros.



