Aunque la vulnerabilidad de los motociclistas al volante de estos vehículos de dos ruedas es sabida, sus usuarios no son conscientes del riesgo. Y las autoridades no se lo recuerdan. De acuerdo a fuentes oficiales, Formosa tiene una de las tasas más altas de mortalidad sobre dos ruedas.
Según un relevamiento de Luchemos por la Vida, a nivel nacional, en 2012, el 34% de las víctimas mortales en siniestros de tránsito eran conductores de motocicletas y ciclomotores, en su mayoría jóvenes menores de 25 años.

En 2025, representaban el 47% del total de víctimas mortales en el tránsito a nivel nacional, con picos de más del 60% en algunas provincias. Formosa es una de las provincias más afectadas. con más del 70 % de sus víctimas fatales ocupantes de motocicletas.
La falta de fiscalización del cumplimiento de la Ley hace la diferencia

El estudio de Luchemos por la Vida en Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires, confirmó que la falta de controles en las calles y sanciones a los infractores incrementa la vulnerabilidad de estos usuarios y los demás usuarios de la vía pública.
Mientras en la Ciudad de Buenos Aires los controles sistemáticos y continuos incrementaron el uso correcto de casco al 84%, reduciendo su no uso o mala colocación al 16 %, esta última cifra se duplica hasta el 33% con un uso de casco del 67% en la Provincia de Buenos Aires.
En esto se evidencia la escasez de controles presenciales, cámaras y radares.
Sin educación vial, controles eficaces ni sanciones efectivas, la mortalidad no desciende en nuestro país. Y lo que no se invierte en seguridad vial, se pierde en valiosas vidas truncadas y desarrollo futuro.




