En el marco de distintos operativos de prevención y seguridad desplegados durante la madrugada de este lunes, efectivos de la Policía de Misiones procedieron a la demora de ocho adolescentes con edades comprendidas entre los 12 y los 16 años. Los procedimientos tuvieron lugar de manera casi simultánea en las localidades de San Vicente y Dos de Mayo, como respuesta inmediata a desórdenes en la vía pública y maniobras preventivas ante conductas sospechosas en sectores residenciales.
De acuerdo con los reportes oficiales de la fuerza provincial, seis de los menores fueron interceptados tras protagonizar disturbios en plena celebración de la Estudiantina Sanvicentina 2026, mientras que los dos restantes fueron localizados en la zona céntrica de Dos de Mayo cuando merodeaban frente a varias viviendas particulares. Tras las actuaciones de rigor, la totalidad de los jóvenes fue restituida a sus progenitores para su resguardo.
Incidentes en el marco de la Estudiantina Sanvicentina
El primer hecho tuvo su epicentro alrededor de la 1 de la madrugada en San Vicente. Sobre la calle Martín M. Güemes, en un área donde se concentraba un importante número de vecinos y jóvenes con motivo de las actividades festivas estudiantiles, personal de la Comisaría Segunda debió intervenir al constatar desmanes y altercados en la vía pública.
Ante la situación de desorden que ponía en riesgo la tranquilidad de los asistentes y de los propios participantes del evento, las patrullas procedieron a intervenir para disuadir la confrontación. En el lugar fueron demorados seis adolescentes de 12, 14, 15 y 16 años de edad, quienes se encontraban involucrados en los incidentes. La rápida acción policial permitió restablecer el orden en la arteria mencionada sin que se reportaran mayores complicaciones en el resto del circuito festivo.
Patrullajes preventivos en Dos de Mayo
Prácticamente a la misma hora, en la localidad vecina de Dos de Mayo, efectivos pertenecientes a la Comisaría Primera llevaban adelante recorridas de vigilancia preventiva por el casco céntrico. Durante las tareas de control, los uniformados divisaron a dos menores que circulaban en actitud sospechosa, observando de manera insistente los accesos a distintos inmuebles y viviendas familiares.
Al advertir la maniobra de merodeo en horas de la madrugada, los agentes interceptaron a los dos implicados, de 14 y 15 años, con el objetivo de identificarlos y evitar posibles hechos contra la propiedad privada. Al comprobarse su minoría de edad y la ausencia de justificativo para su presencia en la zona a esa hora, fueron puestos bajo resguardo preventivo en la sede policial.
Protocolos de intervención y restitución a las familias
En ambos casos, las dependencias policiales intervinientes aplicaron los protocolos establecidos por la legislación vigente en materia de niñez y adolescencia. Dichas normativas determinan que, ante situaciones contravencionales o de prevención que involucren a menores inimputables, la prioridad institucional radica en salvaguardar su integridad física, verificar su estado de salud general y localizar de inmediato a sus responsables legales.
Luego de labrarse las actas correspondientes y completarse las diligencias administrativas de rigor con notificación a las autoridades pertinentes, los ocho menores de edad fueron entregados formalmente a sus respectivos progenitores, quienes asumieron la guarda y cuidado de los mismos tras comparecer en las comisarías de San Vicente y Dos de Mayo.
Refuerzo de la seguridad en eventos y zonas urbanas
Las intervenciones registradas en el inicio de la semana se encuadran en los dispositivos de seguridad extendida que la Policía de Misiones ejecuta en toda la provincia, combinando la custodia de eventos públicos masivos —como la clásica Estudiantina— con el patrullaje barrial y comercial para disuadir delitos o contravenciones.
Desde las fuerzas de seguridad destacaron la relevancia de los controles nocturnos, no solo para prevenir daños a la propiedad o alteraciones del orden público, sino también como herramienta de protección y contención ciudadana que evita situaciones de riesgo para los propios adolescentes en la vía pública durante altas horas de la noche.




