En el inicio de un nuevo año electoral, el escenario político en Misiones nos muestra contrastes bien marcados. La Renovación habla a través de un modelo de gestión que no distingue días ni horarios para trabajar por y para la gente: una batería de medidas de alivio fiscal y el apoyo permanente a los sectores productivos dan cuenta de ello. La oposición, en cambio, sigue enredada en problemas internos y disputas por espacios de poder, desconectada de la realidad y con niveles de pérdida de credibilidad alarmantes.