El senador brasileño Flávio Bolsonaro, derrotado en las elecciones presidenciales, enfrenta tres causas penales por presunto lavado de dinero, corrupción y difamación. El dirigente salió de Brasil rumbo a Estados Unidos junto a su familia y busca asilo político ante el presidente Donald Trump.
Además, la Justicia brasileña investiga posibles maniobras de financiación irregular, manipulación en plataformas digitales y eventuales beneficios futuros en territorio estadounidense. Las sospechas apuntan a una posible injerencia extranjera en los procesos electorales del país sudamericano.
La primera investigación vincula a Flávio con el banquero Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, involucrado en un caso de corrupción, evasión y fraude. Actualmente, Vorcaro permanece en prisión.
La Justicia investiga un pedido de fondos que el senador habría realizado al empresario para financiar “Dark Horse”, una película sobre su padre, Jair Bolsonaro. El expresidente cumple una pena de prisión domiciliaria de 27 años por golpismo.
En esta causa, Flávio enfrenta acusaciones por corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal.
Aunque inicialmente negó su relación con Vorcaro, luego surgieron detalles sobre sus contactos. El sitio The Intercept Brasil reveló que ambos negociaron directamente la transferencia de al menos 24 millones de dólares para producir el filme.
La Policía Federal investiga el origen de esos fondos, la estructura de las operaciones y la posible comisión de delitos financieros, según informó UOL.
La segunda causa involucra al abogado Willer Tomaz, amigo del excandidato presidencial que perdió frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. La investigación apunta a sospechas de blanqueo de capitales mediante empresas de apuestas y plataformas de pago.
Según informes periodísticos, la Justicia secuestró el teléfono del abogado y encontró “transacciones financieras sospechosas”. Los análisis también revelaron contactos estrechos entre Tomaz y Flávio, además de posibles vínculos con sociedades extranjeras y empresas pantalla.
“Entre los registros encontrados, hay referencias a fiestas, reuniones y encuentros en los que participaban ambos, así como documentos personales vinculados a Flávio hallados en el iCloud de Willer”, señaló la investigación citada por Folha.
Además, los investigadores encontraron fotografías del senador en el dispositivo y detectaron comunicaciones mediante una plataforma cuyos mensajes desaparecen después de su visualización.
Según Folha, “los documentos analizados por la Policía Federal indican que Flávio tenía acceso de ´usuario maestro´ a la cuenta bancaria de una de las empresas holding de Willer, Alcazar, lo que le otorgaba un importante poder de gestión”.
El viernes pasado, la Justicia ordenó congelar los activos de Tomaz, levantó el secreto bancario y fiscal de sus empresas, canceló sus pasaportes y suspendió sus actividades.
El abogado abandonó Brasil el 21 de agosto y no hay constancia de su regreso, según fuentes del Tribunal Supremo Federal citadas por UOL.
La tercera causa busca esclarecer una presunta difamación contra Lula. El 3 de enero pasado, tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de Estados Unidos, Flávio afirmó que el mandatario venezolano habría “delatado” al presidente brasileño por delitos de narcotráfico y lavado de dinero.



