El ejército ruso perpetró un ataque aéreo masivo contra múltiples regiones de Ucrania durante la noche del jueves 30 de julio de 2026. Las operaciones castrenses afectaron objetivos militares y zonas residenciales.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó oficialmente la ofensiva a través de un comunicado difundido en la red social MAX. Las fuerzas armadas emplearon armamento de alta precisión y vehículos aéreos no tripulados.
Los bombardeos alcanzaron directamente fábricas de armamento, redes de telecomunicaciones y centros logísticos clave. Las ciudades de Kiev y Leópolis sufrieron impactos significativos durante la ofensiva nocturna.
Otras áreas afectadas incluyeron los distritos de Ivano-Frankivsk, Rivne y Dnipropetrovsk, según detalló el mando militar. Los reportes oficiales también confirmaron ataques contra buques de carga en el puerto Yuzni.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que la incursión armada dejó un trágico saldo de ocho víctimas fatales. La violencia de los impactos destruyó numerosos hogares y edificaciones civiles en el territorio.
Cinco de los fallecidos perdieron la vida en la localidad de Radushne, situada en los suburbios de Krivi Rig. Un misil balístico impactó de forma directa contra una vivienda familiar humilde del sector.
El brutal impacto en Radushne provocó la muerte instantánea de un matrimonio y de sus tres hijos menores de edad. Los equipos de rescate lograron sacar con vida a otros dos niños de entre los escombros.
El mandatario ucraniano informó además sobre la existencia de decenas de heridos de diversa consideración en esa misma localidad. La onda expansiva y los proyectiles dañaron viviendas vecinas y locales comerciales.
Los daños materiales se extendieron a lo largo de varias regiones del país debido a la magnitud del operativo. Las zonas de Poltava, Járkov, Mikoláyiv y Vínnitsia registraron destrozos en infraestructuras esenciales.
Las regiones de Cherkasi e Ivano Frankivsk también reportaron daños estructurales graves en edificios residenciales y negocios. Las autoridades locales coordinaron tareas de asistencia para los damnificados en cada punto.
Frente a esta situación crítica, el jefe de Estado ucraniano cuestionó duramente la persistencia de las acciones armadas rusas. El gobernante enfatizó la urgencia de fortalecer los sistemas de defensa antiaérea en todo el país.







