El informe sitúa al sector dentro de los indicadores más afectados de todo el país debido a una profunda asimetría comercial. Los productores reciben montos muy por debajo de los costos operativos necesarios para mantener en marcha las plantaciones tradicionales.
Durante el periodo analizado, la tonelada de hoja verde se comercializó en torno a los doscientos sesenta mil pesos nacionales estipulados. Esta cifra representa una importante caída real interanual estimada exactamente en un trece por ciento respecto al año anterior.
El valor actual contrasta fuertemente con el promedio registrado durante los últimos cinco años productivos, situándose muy lejos de los márgenes históricos de rentabilidad. Esta situación mantiene en vilo a miles de familias que dependen exclusivamente de esta tradicional actividad agrícola.
A pesar del desplome en los ingresos de los productores, la superficie implantada se mantuvo completamente estable con un total de doscientas treinta y un mil hectáreas. Por su parte, la producción acumulada alcanzó las ochocientas cincuenta y seis mil toneladas anuales.
Este volumen productivo representa una leve contracción del dos por ciento en la comparativa interanual frente al periodo precedente. En tanto, el consumo interno de la infusión se mantiene firme cerca de los seis kilos por habitante anualmente.
En el plano internacional, las exportaciones del sector yerbatero lograron generar ingresos por ciento veintiocho millones de dólares estadounidenses. Esto implicó un crecimiento positivo del doce con seis por ciento, mientras que las importaciones totalizaron montos menores.

Un capítulo clave del relevamiento analiza la porción exacta del precio final que percibe el eslabón primario en las góndolas. Durante el mes de mayo, la participación del productor se redujo al quince por ciento frente al promedio histórico.
La marcada brecha comercial se vincula directamente con el grado de industrialización que atraviesa cada cadena antes de la comercialización minorista. Cuanto mayor es el procesamiento fabril, menor resulta la retribución económica para el agricultor primario.
Además, el informe advierte que la yerba mate integra el grupo de economías regionales afectadas por una significativa presión importadora externa. Durante el ciclo previo, el ingreso de compras extranjeras representó un porcentaje elevado frente al volumen total exportado.
El panorama general de las diecinueve actividades analizadas arrojó un saldo de cuatro sectores en verde, ocho en amarillo y siete en rojo. Entre las economías más complicadas también figura la mandioca, que muestra precios nominales elevados pero sin ingresos externos.
En contraparte, el sector forestal y la producción tabacalera lograron sostenerse dentro de la categoría amarilla con señales heterogéneas. Los precios del pino y del eucalipto registraron mejoras nominales que quedaron ampliamente por debajo de la inflación acumulada.
Por su parte, el complejo agroexportador general mostró un desempeño dinámico impulsado fuertemente por los granos y las carnes bovinas. Las ventas externas totales del semestre alcanzaron cifras millonarias superiores a las registradas durante el año pasado.
Las mediciones históricas demuestran que las economías regionales arrastran problemas estructurales profundos vinculados al estancamiento de precios. Los productores reclaman medidas urgentes para equilibrar la cadena de valor y garantizar la supervivencia de la actividad primaria.




