Una nueva acusación penal sacudió a la comunidad educativa de la EPET N.º 45 de Posadas y volvió a poner en el centro del debate la protección de los menores dentro del ámbito escolar. La abogada especialista en derecho de familia Florencia Collinet (MP 4187) dio a conocer que una madre se presentó formalmente ante las autoridades para radicar una denuncia contra un profesor del establecimiento técnico, a quien señala por mantener reiteradas comunicaciones inapropiadas con su hija menor de edad a través de WhatsApp y distintas redes sociales, hechos que podrían configurar el presunto delito de grooming.
La revelación se conoció durante una entrevista en el programa Día Siete de Misiones Online TV. Según detalló la letrada, la delicada situación salió a la luz pública a partir de las recientes medidas de fuerza y reclamos estudiantiles que atravesó el colegio, contexto en el cual alumnos y familiares comenzaron a poner en común vivencias que hasta ese momento habían permanecido silenciadas frente a los adultos responsables.
Collinet explicó que las instancias de diálogo generadas durante la toma pacífica de la institución abrieron el camino para que varios tutores tomaran conocimiento de conductas irregulares que comprometían el rol pedagógico:
“Varios padres tomaron conocimiento acerca de un hecho que no estaba bien, que era un profesor que hablaba vía WhatsApp, por redes sociales con sus alumnas fuera de días y horarios no convencionales”.
De acuerdo con la información recabada a través de los testimonios de las familias, el accionar del docente denunciado iba más allá de un contacto informal: incluía solicitudes expresas de fotografías, intervenciones invasivas sobre publicaciones privadas de las estudiantes e intercambios impropios para la investidura de un educador:
“Solicitaba fotografías, comentaba estados, hacía comentarios quizás que no son los cuales podría tener un profesional, digamos, un profesor con sus alumnos”.
Una madre presentó la denuncia y no se descarta que existan otras alumnas afectadas
La presentación judicial fue formalizada el viernes 6 de noviembre, luego de que la madre de la estudiante accediera al contenido de las conversaciones virtuales que el profesor mantenía con la menor. Según precisó Collinet, la adolescente intentaba limitar las respuestas y no cedió al pedido de enviar imágenes, aunque la incomodidad por los constantes mensajes terminó por alertar a su entorno familiar.
En el relato compartido por los miembros de la comunidad escolar surgieron indicios de que la situación podría extenderse a otras estudiantes del establecimiento, e incluso se mencionaron versiones sobre presuntos obsequios entregados por el profesor a alumnas. Al respecto, Collinet manifestó:
“Esta mamá que toma el coraje y va con su hija y realizan la denuncia el día jueves”.
La abogada remarcó que las sospechas sobre la existencia de más jóvenes involucradas forman parte de testimonios preliminares que deberán ser esclarecidos y verificados por los investigadores judiciales. Frente a este panorama, instó a que cualquier alumna que haya experimentado episodios similares reciba el apoyo de su entorno para acudir a la Justicia:
“Si hay más víctimas, que no tengan miedo, que se acerquen a hacer la denuncia, si esto es real, digamos”.
Asimismo, la especialista hizo hincapié en que la asimetría de poder intrínseca a la relación entre docente y estudiante suele generar temor, culpa o vergüenza en los jóvenes, paralizando su capacidad de reacción. Aclaró enfáticamente que el hecho de responder a un mensaje de texto jamás traslada la responsabilidad hacia el menor ante la conducta abusiva de un adulto.
El docente continúa en la institución y esperan medidas de las autoridades
Respecto del presente laboral del profesor señalado, Collinet indicó que, hasta las últimas horas, continuaba cumpliendo funciones dentro del establecimiento educativo posadeño, a la espera de las determinaciones que tomen los organismos disciplinarios y judiciales pertinentes:
“Actualmente el profesor sigue, vamos a ver qué deciden las autoridades después de esta denuncia”.
La profesional confirmó que la Defensoría de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes ya se encuentra al tanto de la situación. Subrayó que el Estado debe arbitrar las medidas de protección y prevención necesarias para salvaguardar a las estudiantes mientras se desarrolla el proceso, garantizando a la vez el debido derecho de defensa:
“Por supuesto no por un mensaje o dos mensajes significa que se constituye un delito. Tiene que tener todos los requisitos que están contemplados en nuestro Código Penal”.
Grooming: qué establece la legislación Argentina y por qué es importante preservar las conversaciones
En el plano normativo, el delito denunciado se encuadra en el artículo 131 del Código Penal argentino, incorporado para penar el ciberacoso contra menores de edad. La legislación estipula sanciones que oscilan entre los seis meses y los cuatro años de prisión para quien establezca contacto con una persona menor valiéndose de cualquier medio tecnológico o de telecomunicación, con el propósito deliberado de cometer un delito contra su integridad sexual.
La abogada recalcó que el tipo penal no exige que se concrete un contacto físico o un encuentro presencial para su consumación, aunque sí requiere que la Justicia logre acreditar la intencionalidad lesiva. Por esa razón, resaltó que la preservación de chats, capturas, audios y cualquier rastro informático resulta indispensable para el peritaje técnico:
“Hay que tener en cuenta también esto, que es muy importante, por la huella digital, justamente, para ver el patrón que seguía con sus alumnos, de los comentarios que se hacían, si eran fuera del contexto, dentro del contexto escolar”.
Este relevamiento pericial permitirá determinar si existieron patrones de conducta reiterados, evaluar el tenor de las conversaciones y ratificar la autenticidad de los mensajes intercambiados.
La EPET 45 ya había sido intervenida tras denuncias de maltrato
Este nuevo frente de conflicto se suma a una severa crisis institucional previa en la escuela técnica. El pasado 9 de octubre, el Consejo General de Educación (CGE) de Misiones resolvió intervenir la EPET N.º 45, ordenar la instrucción de un sumario administrativo y apartar preventivamente a su directora y a dos docentes, como consecuencia de graves acusaciones por presunto hostigamiento, maltrato y diversas anomalías de gestión.
Si bien los padres reconocieron ciertas mejorías administrativas tras la intervención, advirtieron que subsisten climas de tensión y presuntas represalias académicas hacia los alumnos que encabezaron los reclamos:
“Le dan diferentes exámenes, no los escuchan, los hacen de menos, hay un cierto maltrato disfrazado, por supuesto, institucional”.
De acuerdo con testimonios familiares, el impacto emocional del conflicto derivó en que varios adolescentes experimentaran cuadros agudos de angustia y ataques de pánico, lo que exige una presencia constante de las autoridades educativas y sanitarias.
El pedido de la abogada: proteger a los adolescentes y garantizar una investigación seria
Al concluir su balance, Collinet insistió en que los casos donde median vínculos de autoridad y subordinación requieren protocolos sensibles, libres de revictimización y con garantías de confidencialidad para las partes:
“Que una persona menor de edad encuentre protección cuando habla y que una investigación sea seria cuando se denuncia”.
Mientras la Justicia avanza en la recolección de pruebas periciales y testimoniales para corroborar la acusación, la identidad de la alumna denunciante y del profesor involucrado se mantienen bajo estricta reserva de ley, respetando el principio de inocencia y las normativas vigentes sobre protección de la niñez y la adolescencia.



