La investigación por la desaparición de Agostina Vega se centra en un amplio descampado del barrio Ampliación Ferreyra, al sur de la capital cordobesa.
Allí, efectivos policiales realizan rastrillajes con drones, perros especializados y equipos de búsqueda.
Los indicios recogidos por la fiscalía apuntan a ese sector como el lugar donde podría haberse ocultado el cuerpo de la adolescente.
La principal hipótesis se sostiene en testimonios, cámaras de seguridad y el análisis de movimientos del único detenido, Claudio Barrelier.
Según la reconstrucción judicial, el hombre de 32 años contactó a la menor el pasado 23 de mayo y le pagó un remís para que viajara hasta su casa en barrio Cofico.
Los investigadores creen que Agostina aceptó porque Barrelier era conocido de la familia, tras haber mantenido una relación con su madre.
Las cámaras de seguridad registraron a la adolescente ingresando al domicilio junto al sospechoso.
Esa grabación es la última imagen que se tiene de la joven, ya que no existen registros que la muestren saliendo después de esa noche.
A partir de allí, la Justicia intenta reconstruir lo que ocurrió dentro de la vivienda.
Entre las hipótesis que se manejan figura la posibilidad de que la menor haya sido víctima de un abuso y una agresión posterior, aunque aún se reúnen pruebas para confirmarlo.
Otro de los elementos que llamó la atención fue el comportamiento del acusado en los días siguientes.
Entre el sábado y el lunes, Barrelier habría intentado conseguir dinero o un vehículo prestado, hasta que finalmente obtuvo un Ford Ka negro.
Las cámaras lo captaron regresando a su casa y realizando movimientos reiterados entre la vivienda y el auto.
Las imágenes muestran la carga de distintos objetos, lo que incrementó las sospechas de los investigadores sobre su posible participación en el hecho.
Poco después, Barrelier se dirigió hacia la zona de Ampliación Ferreyra, un enorme descampado de más de 200 hectáreas.
El recorrido pudo reconstruirse gracias al seguimiento de cámaras y al análisis de las señales emitidas por su teléfono celular.
Si bien el sector carece de cobertura completa de videovigilancia, los registros disponibles ubican al sospechoso ingresando al área donde hoy se realizan los operativos.
Cerca de una hora después, las cámaras lo registraron abandonando el lugar con el vehículo.
Por esa razón, el descampado se convirtió en el punto central de la búsqueda.
Los investigadores consideran que allí podrían encontrarse elementos fundamentales para determinar qué ocurrió con Agostina Vega y avanzar en el esclarecimiento del caso.
Mientras continúan los rastrillajes, la causa permanece bajo secreto de sumario y las autoridades mantienen abierta cada línea de investigación.
El objetivo principal sigue siendo hallar a la adolescente y reconstruir los hechos ocurridos durante los últimos días.
La desaparición de Agostina Vega conmocionó a la provincia de Córdoba y generó una movilización masiva de fuerzas de seguridad.
Vecinos y familiares exigen respuestas y justicia mientras la Justicia avanza con cautela en un caso que mantiene en vilo a toda la comunidad.







