La investigación por el homicidio del empresario y piloto de automovilismo Alfredo Matías Wiebel Giampaoli, de 48 años, sumó este jueves una instancia procesal determinante en la provincia de Misiones. Profesionales de la salud llevaron a cabo una junta médica sobre Ángel Ramón Zalazar, de 82 años, principal imputado por el hecho, con el propósito de evaluar de manera exhaustiva sus facultades físicas y cognitivas para determinar si se encuentra en condiciones de afrontar una declaración indagatoria ante la Justicia provincial.
El sospechoso, quien permanece bajo una estricta custodia policial, fue trasladado durante la jornada desde la clínica privada de Puerto Iguazú donde permanece internado hacia las instalaciones del Hospital Samic de la misma localidad. En dicho centro asistencial público se concretaron las pericias interdisciplinarias, cuyos resultados finales serán elevados formalmente este viernes al Juzgado de Instrucción N.º 2 de Eldorado, a cargo del magistrado César Lirussi.
Evaluación médica y estado de salud del sospechoso
La evaluación clínica constituyó una medida de carácter urgente y obligatoria solicitada por el juzgado interviniente. Debido a la avanzada edad del imputado —82 años— y a su internación inmediatamente posterior al hecho, las autoridades judiciales requieren constatar fehacientemente su capacidad de comprensión y expresión antes de avanzar en el acto formal de la imputación.
Durante la examinación en el Hospital Samic, los peritos médicos evaluaron diversos parámetros clínicos y psíquicos del octogenario. Las conclusiones formales quedarán asentadas en un dictamen médico integral que ingresará a la mesa de entradas del juzgado el viernes a primera hora. Con esa documentación sobre el escritorio, el juez Lirussi tendrá la responsabilidad de resolver si autoriza o posterga la audiencia indagatoria.
Mientras se aguardan estas definiciones institucionales, el régimen de internación de Zalazar continúa desarrollándose bajo vigilancia de efectivos de la Policía de Misiones. Esta custodia permanente se dispuso desde el viernes anterior, momento en el cual el hombre fue hallado y aprehendido en un sanatorio privado pocas horas después de haberse perpetrado el asesinato.
El homicidio de Alfredo Wiebel en Puerto Iguazú
El crimen de Alfredo Matías Wiebel Giampaoli sacudió a la comunidad del norte misionero el pasado viernes por la mañana. El empresario y reconocido competidor del automovilismo zonal se encontraba en un inmueble en construcción ubicado en las inmediaciones de las avenidas República Argentina y Pancho Ramírez, en Puerto Iguazú, cuando fue sorprendido por el agresor.
El informe preliminar de la autopsia practicada sobre el cuerpo de la víctima aportó datos concluyentes acerca de la violencia del ataque: Wiebel falleció tras recibir cinco impactos de proyectil de arma de fuego. Las pericias forenses confirmaron que las heridas provocadas por los balazos fueron las causantes directas de su deceso prácticamente instantáneo en el lugar de los hechos.
Cambio de jurisdicción e instrucción de la causa
En un primer momento, las actuaciones procesales y las directivas iniciales estuvieron a cargo del Juzgado de Instrucción N.º 3 de Puerto Iguazú. Sin embargo, el expediente experimentó una modificación de jurisdicción luego de que el magistrado originario se apartara de la causa, lo que motivó la remisión inmediata de los expedientes al Juzgado de Instrucción N.º 2 de Eldorado, bajo la conducción de César Lirussi.
Pese a la distancia geográfica entre las sedes judiciales, la instrucción mantuvo un ritmo constante en la recolección de indicios de interés para la causa criminal. Los investigadores efectuaron allanamientos en propiedades vinculadas al acusado, logrando el secuestro de diversos elementos de alto valor probatorio:
- Una pistola calibre 9 milímetros, la cual quedó sujeta a peritajes de balística forense para cotejarla con las vainas y proyectiles recuperados en la escena del crimen.
- Prendas de vestir pertenecientes a Zalazar, que serán analizadas químicamente en busca de rastros biológicos o restos de deflagración de pólvora.
- Teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos secuestrados a los efectos de ser peritados por personal idóneo para analizar mensajes, comunicaciones y registros previos.
Las hipótesis sobre el móvil del ataque
En paralelo a las medidas científicas sobre el armamento y los peritajes tecnológicos, la Justicia recaba declaraciones testimoniales de personas del entorno y analiza registros de cámaras de seguridad públicas y privadas que captaron los momentos previos y posteriores al ataque mortal.
Hasta la fecha, los pesquisas concentran sus esfuerzos en dilucidar las razones detrás del accionar de Zalazar hacia quien fuera su exyerno. Dentro de las líneas investigativas bajo análisis se destacan el complejo vínculo familiar y la existencia de presuntas disputas o desavenencias de índole patrimonial, comercial o económica. No obstante, las autoridades judiciales aclararon que hasta el momento ninguna de estas versiones fue incorporada de forma definitiva u oficial como el móvil concluyente del crimen.
Los pasos procesales que siguen en el expediente
El porvenir de la causa se encuentra supeditado a la determinación que adopte el juez Lirussi tras la lectura de las consideraciones médicas del Hospital Samic. Si los galenos determinan que Zalazar cuenta con la lucidez y la estabilidad fisiológica indispensables para enfrentar el acto judicial, el magistrado procederá a convocarlo formalmente a declarar en carácter de imputado.
Por el contrario, si los especialistas dictaminan que el cuadro del detenido imposibilita el desarrollo del acto de defensa en lo inmediato, el juzgado deberá suspender transitoriamente el llamado a indagatoria y definir cuál será su lugar de alojamiento definitivo o si corresponde resolver sobre modalidades de prisión preventiva domiciliaria en función de sus patologías y su avanzada edad.




