De Entre Ríos a Vaca Muerta: miles de camiones recorren rutas deterioradas para abastecer de arena al yacimiento

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El crecimiento de Vaca Muerta incrementó de manera exponencial el transporte de arena desde las canteras de Entre Ríos hacia Neuquén. El recorrido atraviesa rutas saturadas y deterioradas de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro, con tramos considerados de alta peligrosidad.

El desarrollo de Vaca Muerta generó un fuerte aumento del movimiento de camiones que trasladan arena, un insumo fundamental para las operaciones de fracking. Según un estudio realizado por Diego Cabot y Paula Urien para LA NACION, actualmente unos 4.300 camiones están involucrados exclusivamente en esta logística y la demanda de arena podría pasar de 5,5 millones de toneladas en 2025 a 7 millones en 2026 y cerca de 8 millones en 2027.

El recorrido comienza principalmente en Ibicuy, Entre Ríos, donde las areneras trabajan las 24 horas, y continúa durante unos 1.474 kilómetros hasta el yacimiento neuquino. Los camiones atraviesan Buenos Aires, La Pampa y Río Negro por rutas que, según el informe, fueron diseñadas para un volumen de tránsito muy inferior al actual.

Uno de los principales problemas se encuentra en el estado y las dimensiones de las rutas. El informe señala sectores de apenas unos siete metros de ancho, sin banquinas adecuadas, con baches, huellas profundas, falta de señalización y, en algunos tramos, ausencia de asfalto. En la Ruta Nacional 151, entre el sur de La Pampa y Barda del Medio, en Río Negro, el deterioro llega a tal punto que los camiones deben avanzar a velocidades cercanas a los 10 kilómetros por hora para evitar los grandes pozos.

La Ruta Nacional 5, que une Luján con Santa Rosa, también soporta una elevada presión de tránsito. Tiene 545 kilómetros, de los cuales solamente los primeros 30 son autopista. Según datos citados en el informe, durante 2025 circularon por el peaje de Olivera 942.060 vehículos pesados, un promedio de unos 2.580 camiones diarios, además de miles de automóviles.

El crecimiento del transporte vinculado a Vaca Muerta se refleja también en las empresas del sector. Uno de los choferes entrevistados señala que la compañía para la que trabaja pasó de contar con 25 camiones dedicados al traslado de arena hace tres años a tener actualmente 100. Los viajes desde Entre Ríos hasta el yacimiento pueden demandar dos días de ida y otros dos de regreso, dependiendo de las condiciones del recorrido y de las demoras en la descarga.

El informe advierte que la infraestructura vial quedó rezagada frente a la expansión de la actividad petrolera. La Ruta 5, cuya configuración actual terminó de construirse en 1961, mantiene prácticamente la misma traza pese al fuerte crecimiento del tránsito agrícola, industrial y energético. En el caso de la Ruta del Desierto y la Ruta Nacional 151, los problemas de conservación son todavía mayores.

Mientras Río Negro negoció hacerse cargo de su tramo de la Ruta 151 mediante un esquema que podría incorporar financiamiento de empresas petroleras, en La Pampa no existe, según el informe, una negociación similar. En paralelo, el Gobierno nacional impulsa la Red Federal de Concesiones Viales, aunque los pliegos correspondientes a la Ruta 5 no contemplan una ampliación significativa de la traza durante los 20 años de concesión.

El recorrido realizado por LA NACION expone así una contradicción: mientras Vaca Muerta se consolida como uno de los principales motores productivos y exportadores del país, buena parte de la infraestructura utilizada para abastecerla permanece preparada para un nivel de tránsito muy inferior al actual. El crecimiento de la actividad energética avanza a un ritmo que, según el informe, las rutas todavía no logran acompañar.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/la-ruta-de-la-arena-una-trampa-de-1400-kilometros-que-conduce-a-vaca-muerta-nid11092026/

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