Un total de 21.210 personas perdieron sus viviendas de forma total o parcial tras los sismos del 24 de junio en Venezuela.
Así lo informó este jueves la Vicepresidencia del área Social, que detalló que ya fueron ubicadas en 107 refugios temporales.
El balance oficial indica que el estado costero de La Guaira, en el norte-centro del país, fue el más golpeado por los movimientos telúricos.
Allí se instalaron 28 campamentos transitorios que albergan a 10.577 damnificados.
En Caracas, la capital venezolana, otras 10.908 personas fueron alojadas en refugios habilitados por el Gobierno.
En tanto, el estado de Miranda suma 3.603 afectados y Aragua reporta 702 ciudadanos en la misma situación.
Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, ocurrieron el 24 de junio pasado y dejaron una estela de destrucción.
Hasta el miércoles, el último parte oficial contabilizó 4.829 fallecidos y 17.907 personas sin vivienda.

Además, el reporte gubernamental registró 856 edificios afectados por los movimientos telúricos.
De ese total, 190 estructuras colapsaron completamente, según precisaron las autoridades.
La Vicepresidencia del área Social coordina la asistencia en los refugios temporales, donde se brinda alimentación y atención sanitaria.
Los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas más dañadas para evaluar los daños.
El Gobierno venezolano mantiene activo el monitoreo sísmico en las regiones centro-norte del país.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse alerta ante posibles réplicas, aunque no se reportaron nuevos movimientos de importancia.
Organismos internacionales ofrecieron colaboración para asistir a los damnificados, mientras el Ejecutivo evalúa los recursos necesarios para la reconstrucción.
La crisis habitacional se suma a la compleja situación que atraviesa el país sudamericano.

Los refugios fueron montados en escuelas, polideportivos y otros espacios públicos adaptados para recibir a las familias.
Muchas personas perdieron no solo sus casas, sino también sus pertenencias y medios de vida.
Las cifras oficiales podrían aumentar en los próximos días, ya que los equipos de rescate continúan revisando los escombros.
La magnitud de la catástrofe superó la capacidad de respuesta inmediata del Estado venezolano.
El gobierno de Nicolás Maduro declaró la emergencia nacional tras los sismos y solicitó asistencia técnica internacional.
Hasta el momento, varios países enviaron ayuda humanitaria y equipos de búsqueda y rescate.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la crisis, mientras las familias damnificadas esperan soluciones concretas.
La reconstrucción de las viviendas y la infraestructura afectada demandará meses o incluso años.







