El capitán y máximo referente del combinado nacional, Lionel Andrés Messi, comunicó de manera oficial su retiro definitivo de la Selección argentina. La decisión fue tomada inicialmente el pasado veintiuno de julio, tras la derrota frente a España en la final y días antes del fallecimiento de su padre.
El astro rosarino acompañó su comunicado con un emotivo video para marcar su despedida formal. La noticia generó una enorme repercusión en todo el mundo del deporte, mientras sus compañeros de equipo le dedicaron mensajes cargados de emoción y reconocimiento por estas dos décadas defendiendo la camiseta.
Durante su dilatada trayectoria con la Albiceleste, el delantero disputó doscientos siete encuentros oficiales, convirtió ciento veinticinco goles y aportó sesenta y ocho asistencias. Estos registros estadísticos lo consolidan como el futbolista con más presencias y el máximo anotador histórico de la selección nacional.
Su historia con la categoría mayor comenzó de manera accidentada el diecisiete de agosto de dos mil cinco, cuando ingresó como sustituto en un amistoso ante Hungría en Budapest. En esa ocasión, el joven atacante resultó expulsado a los cuarenta segundos de pisar el terreno de juego.
Aquel debut polémico quedó rápidamente en el pasado gracias a sus actuaciones en las divisiones juveniles. Previamente, había liderado al equipo en el Campeonato Mundial Sub veinte de dos mil cinco en Países Bajos, donde se consagró máximo goleador, obtuvo el Balón de Oro y levantó el trofeo.
Su primer tanto con la selección absoluta llegó el uno de marzo de dos mil seis frente a Croacia. Meses más tarde, en la Copa del Mundo de Alemania, se convirtió en el jugador más joven en representar y marcar para el combinado nacional en dicha competición internacional.
El periodo comprendido entre dos mil siete y dos mil dieciséis estuvo signado por actuaciones individuales sobresalientes pero acompañadas de dolorosas derrotas en finales.
El equipo cayó en las definiciones de la Copa América dos mil siete, el Mundial de Brasil dos mil catorce, la Copa América dos mil quince y la Copa América Centenario.
Tras aquella caída por penales en Nueva Jersey, el capitán anunció su primera retirada temporal del equipo nacional. Sin embargo, semanas después revirtió su postura impulsado por el profundo amor hacia el país y el deseo de seguir intentándolo junto a sus compañeros de generación.
El ciclo del actual cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni logró reorientar el proyecto futbolístico. Esta apuesta rindió frutos inolvidables como la consagración en la Copa América de dos mil veintiuno frente a Brasil en el estadio Maracaná, rompiendo una larga sequía de títulos internacionales.
La cumbre de su carrera con la selección llegó en la Copa del Mundo de Qatar dos mil veidós, donde firmó una actuación memorable con siete goles y tres asistencias. El capitán lideró al equipo hacia la gloria eterna y recibió por segunda vez el Balón de Oro del torneo.
Su palmarés albiceleste también incluye la conquista de la Finalissima ante Italia en el estadio Wembley de Londres y la posterior defensa exitosa del título continental en la Copa América de dos mil veinticuatro. Cada torneo añadió brillo a una carrera repleta de éxitos deportivos.
Su última función con la celeste y blanca tuvo lugar en el Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá. A lo largo de la competencia, el delantero aportó ocho goles y cuatro asistencias, elevando su récord personal a veintiún tantos en la historia de las copas del mundo.
En su carta de despedida, el astro expresó sus sentimientos más profundos sobre esta etapa tan significativa.
Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento.
Les juro que siempre dejé todo
aseguró el capitán al repasar su trayectoria con la camiseta celeste y blanca.
El delantero también reflexionó sobre el desgaste físico y el relevo generacional dentro del plantel profesional.
Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar
manifestó el rosarino al justificar su salida definitiva del combinado nacional.
El capitán agradeció el respaldo incondicional recibido por parte de los aficionados durante estos veinte años de carrera internacional.
Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro.
Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera
añadió en su mensaje difundido a través de las redes sociales.
Asimismo, el deportista tuvo palabras de reconocimiento para sus familiares, entrenadores y dirigentes que lo acompañaron en este extenso recorrido.
Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos junto a cada compañero que me tocó compartir este camino
expresó con evidente emoción en su comunicado público.
El capitán cerró su mensaje con una mención especial hacia sus seres queridos y un agradecimiento final por haber cumplido su sueño deportivo.
Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina!
concluyó el delantero antes de confirmar que esta determinación la escribió inicialmente en julio.
Con el cierre de este ciclo histórico, el fútbol argentino despide al jugador más determinante de las últimas décadas. La partida de Lionel Messi deja un legado imborrable en el deporte nacional y abre una nueva etapa de renovación absoluta para el combinado Albiceleste.




