El comercio misionero sigue golpeado por la caída del consumo y busca recuperar dinamismo
El comercio de Misiones continúa atravesando un escenario complejo, donde la estabilidad de algunas variables macroeconómicas todavía no alcanza para reactivar plenamente la actividad. La fuerte caída del consumo registrada en los últimos años, producto de las políticas económicas implementadas por el Gobierno nacional, continúa impactando sobre las ventas y condiciona la recuperación de las pequeñas y medianas empresas.
Aunque algunos rubros vinculados al turismo y los servicios comenzaron a mostrar signos de mejora, la mayoría de los comercios sigue enfrentando un consumidor más cauteloso, que prioriza los gastos esenciales y posterga compras de bienes durables. Esta situación mantiene deprimido el nivel de ventas y obliga a los negocios a sostener promociones y planes de financiación para atraer clientes.
A este contexto se suman los elevados costos operativos, que incluyen energía, logística, carga tributaria y dificultades para acceder al crédito. Como consecuencia, muchas pymes priorizan sostener sus plantillas de trabajadores antes que avanzar con nuevas inversiones o ampliar su capacidad.
La condición fronteriza de Misiones agrega un desafío permanente. Las variaciones del tipo de cambio con Brasil y Paraguay modifican rápidamente el comportamiento del mercado, afectando la competitividad del comercio local y sumando incertidumbre a un escenario ya condicionado por las políticas económicas nacionales.
De cara al segundo semestre, las expectativas son moderadas. La recuperación del poder adquisitivo, el fortalecimiento del consumo y la implementación de medidas que mejoren la competitividad serán claves para que el comercio misionero pueda dejar atrás una etapa marcada por la retracción de la demanda y comenzar a consolidar un crecimiento sostenido.







