Las ideas que el presidente presentó en su discurso del 1 de marzo representan el núcleo de su plan de gobierno y guardan una estrecha relación con varios de los ejes programáticos de la Renovación. Las similitudes entre ambos modelos políticos son evidentes, aunque se destacan diferencias claras, como la ausencia de ajustes y las particularidades en la gestión de las economías regionales, especialmente en lo que respecta a la yerba mate.