Un trabajador de 33 años murió este miércoles en Aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires, tras quedar atrapado por una fuga de dióxido de carbono. El hecho ocurrió en una sala técnica del primer piso, lejos de la zona de pasajeros, cuando un tablero eléctrico se desprendió y golpeó un cilindro de gas.
La víctima fatal fue identificada como F. E. G., empleado de la firma Maxiseguridad, contratada por Aeropuertos Argentina para tareas de mantenimiento de matafuegos. El operario trabajaba en el sector desde 2019 y tenía experiencia en instalaciones para edificios. Otro trabajador resultó con lesiones leves y recibió asistencia médica en el lugar.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) confirmó que el incidente se registró en un cuarto técnico ubicado en la planta alta del hall central, cerca de la puerta de emergencia del sector de preembarque nacional. Según la PSA, el desprendimiento del tablero eléctrico impactó directamente sobre el cilindro de dióxido de carbono, lo que provocó la rotura de la válvula de seguridad y la fuga de gas.
Se sospecha que la víctima falleció por inhalación del gas. La Fiscalía interviniente dispuso el resguardo del sector, el traslado del cuerpo y el secuestro de la ropa que usaban ambos operarios. Además, se tomará declaración testimonial al personal de Aeropuertos Argentina y de la empresa Maxiseguridad para determinar cómo ocurrió el episodio y qué falló en el protocolo de seguridad.
Especialistas explicaron que el dióxido de carbono no es tóxico para la salud humana, pero advirtieron que «cuando se produce una fuga en un espacio cerrado o de ventilación limitada, este gas puede desplazar el oxígeno presente en el ambiente». Esta reducción de oxígeno «puede provocar síntomas como malestar, fatiga, mareos e incluso pérdida de la conciencia, especialmente si las personas quedan atrapadas sin posibilidad de evacuar el lugar», precisaron.
El accidente fatal en Aeroparque ocurre apenas dos meses después de otro incidente en la misma terminal. En diciembre pasado, tres pasajeros de un vuelo de JetSmart con destino a Florianópolis fueron bajados del avión por la PSA tras un altercado que se viralizó en redes. En esa ocasión, el episodio se desencadenó por el comportamiento disruptivo de los involucrados, quienes fumaban en la cabina y estaban en aparente estado de ebriedad, y una de las pasajeras golpeó a un oficial en el labio.







