Una encuesta nacional reveló que el 49,5% de los afiliados a empresas de medicina privada considera seriamente abandonar la cobertura. El dato surge de un relevamiento realizado entre abril y junio de 2026 por la plataforma MiObraSocial, que consultó a 2.000 usuarios de todo el país.
El estudio también indica que apenas el 21,6% de los consultados descarta por completo la posibilidad de dejar su prepaga. Detrás de esta decisión estarían los constantes aumentos de las cuotas, que ya llevaron al 57,6% de los afiliados a reducir su plan o evaluar hacerlo durante el último año.
Según el informe, la tendencia comenzó con recortes de prestaciones y cambios de categoría, pero ahora se extiende a una posible salida definitiva del sistema. Desde MiObraSocial sostienen que muchos afiliados ya agotaron todas las alternativas para sostener la cobertura.
En paralelo, varias provincias ya reportan un incremento en la demanda de los hospitales públicos. Esa suba responde, en parte, a personas que dejaron de pagar la prepaga o perdieron su obra social tras quedarse sin empleo.
Sin embargo, las principales empresas del sector rechazan la idea de un éxodo masivo. Afirman que los números actuales muestran un escenario distinto, con aumentos de afiliados de entre el 4% y el 6% en los últimos meses.
Desde la Unión Argentina de Salud sostienen que el sistema atraviesa un proceso de reacomodamiento interno más que una fuga de usuarios. Según esa visión, las nuevas altas compensan e incluso superan las bajas registradas en distintos segmentos del mercado.
La Superintendencia de Servicios de Salud informó que en los últimos tres años los afiliados directos a prepagas crecieron en más de 370.000 personas. Ese dato contrasta con otros estudios que hablan de una pérdida masiva de cobertura privada.
Las diferencias entre las estadísticas son significativas. Mientras unos relevamientos sostienen que el sistema ganó afiliados, otros advierten que más de 740.000 personas abandonaron la cobertura privada durante los últimos dos años.
Esa cifra es cuestionada tanto por funcionarios nacionales como por las propias empresas. El cruce de datos refleja la complejidad del momento que atraviesa la medicina privada en Argentina.







