La Secretaría de Energía aprobó este miércoles un nuevo marco para exportar hidrocarburos líquidos. La medida, publicada en el Boletín Oficial, elimina la oferta previa obligatoria en el mercado interno.
Ese requisito regía desde 2017 y obligaba a los exportadores a publicar una oferta de venta local. El trámite, según el Gobierno, generaba pasos burocráticos sin garantizar el abastecimiento doméstico.
La nueva resolución unifica tres normas dispersas, algunas con más de tres décadas de vigencia. También crea el Registro de Operaciones de Exportación para simplificar los controles.

En lugar de la oferta previa, ahora rige un sistema de notificación. El exportador informa la operación y la Secretaría tiene 30 días para objetarla con fundamento técnico o económico.
Si no hay objeciones en ese plazo, la exportación queda habilitada de pleno derecho. Los productos alcanzados incluyen petróleo crudo, gasolinas, gasoil, propano, butano y GLP.
La Secretaría podrá ajustar ese listado según las condiciones del mercado interno. La medida se apoya en los principios de libre mercado de la Ley Bases y el Decreto 70/2023.

El anuncio llega en un año récord para el sector energético argentino. Según el Indec, la balanza comercial de combustibles acumuló un superávit de USD 5.076 millones en el primer semestre.
Esa cifra representa un salto del 61,7% frente a los USD 3.139 millones del mismo período de 2025. Las exportaciones totalizaron USD 6.594 millones, con un alza del 42,5% interanual.
Las importaciones del rubro, en tanto, se mantuvieron en USD 1.518 millones. El motor principal de ese crecimiento fue Vaca Muerta, que impulsó la producción local.







