El INTA investiga en Misiones cómo producir hortalizas sin depender de suelos enfermos. El objetivo es hacer más accesible la semihidroponía para los productores de la provincia.
El trabajo está a cargo del ingeniero Adolfo Vogel, de la Agencia Santo Pipó. El profesional busca adaptar esta tecnología a las condiciones locales y reducir costos.
La semihidroponía usa un sustrato sólido en lugar de tierra para sostener las plantas. Esto permite un control más preciso del riego y la fertilización.
También evita muchas enfermedades que se acumulan en el suelo con el tiempo. Es una alternativa para zonas con alta carga de patógenos difíciles de manejar.
El problema de la turba
Hoy los sustratos combinan corteza de pino con turba importada. Pero la turba es un recurso no renovable que encarece el sistema.
La corteza de pino es abundante en Misiones como subproducto forestal. En cambio, la turba viaja desde regiones lejanas y su costo es elevado.







