Marcela Feldik tomó una drástica decisión hace aproximadamente un mes al dejar todas sus comodidades atrás para lanzarse a una travesía muy particular. Desde la localidad de Fracrán, emprendió un viaje hacia las rutas de Brasil montada sobre una pequeña motocicleta Corven 110 cc.
Lo más llamativo de esta aventura rutera es que no viaja sola, sino que comparte cada kilómetro con su gata. La pequeña mascota se convirtió en su inseparable compañera y en una de las figuras centrales de esta recorrida internacional que ya sumó numerosos kilómetros.
Bajo la clásica premisa rutera de avanzar siempre hacia el norte, la viajera misionera documenta sus jornadas a través de las plataformas digitales. En sus publicaciones se presenta con los usuarios Mar_Sinrumbo y Gataa_viajera, donde comparte los detalles de su nueva forma de vida.
Las dificultades propias de la intemperie no tardaron en aparecer durante el trayecto, obligándola a enfrentar jornadas con climas muy adversos. Según relató en sus redes sociales, debió pasar varias noches acampando en diferentes playas brasileñas expuesta a temperaturas sumamente bajas.
A pesar de las adversidades climáticas, la solidaridad de la gente se hizo presente en distintos puntos del camino donde recibió ayuda. Varios lugareños le ofrecieron un espacio reparador para pasar la noche, un gesto que la protagonista agradeció profundamente en sus canales digitales oficiales.
El espíritu de la ruta también le permitió conectar con otros aventureros que comparten su misma pasión sobre dos ruedas. Durante el recorrido por tierras brasileñas se cruzó con motoviajeros procedentes de Colombia, con quienes pudo integrarse e intercambiar vivencias de la cultura rutera.
Manejar una motocicleta de baja cilindrada exige una planificación constante para organizar el equipaje y resolver las paradas diarias. Lejos de buscar una llegada rápida, el propósito principal de la misionera consistió en transformar el movimiento constante en su rutina cotidiana.
En uno de los videos compartidos recientemente en su cuenta de Instagram, anunció que profundizará el registro de sus vivencias. Su intención es mostrar con mayor nivel de detalle los paisajes que descubre, la gente que conoce y la convivencia diaria con su gata.
Para ello, invitó a todos sus seguidores a sumarse a su canal de YouTube y perfiles sociales para no perderse ninguna actualización. La aventura continúa sin un horizonte fijo ni una fecha de finalización establecida para este recorrido impulsado por la pura pasión viajera.
Desde su salida inicial hasta su llegada actual a la zona de Camboriú, la travesía sigue sumando páginas inolvidables. La premisa se mantiene intacta desde el primer día: armar la carpa donde toque, avanzar hacia el norte y disfrutar de la ruta abierta.




