La selección argentina ya conoce a su próximo rival en el Mundial 2026.
El miércoles enfrentará a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, en un duelo con enorme carga histórica.
El conjunto inglés llega a esta instancia tras eliminar a Noruega por 2-1. Bajo la conducción del DT alemán Thomas Tuchel, el equipo muestra una propuesta dinámica y ofensiva.
Entre las fortalezas inglesas destacan figuras como Harry Kane y Jude Bellingham.
Kane lidera el ataque con su capacidad goleadora, mientras Bellingham domina el mediocampo con su despliegue físico.
El seleccionado europeo también se caracteriza por la movilidad de sus volantes y extremos.
Buscan romper marcas mediante constantes rotaciones y son efectivos en jugadas de pelota parada.
Sin embargo, Inglaterra presenta puntos débiles que la Albiceleste puede aprovechar. Su presión adelantada deja espacios a espaldas de la defensa cuando pierde la posesión.
Las bandas aparecen como otro sector vulnerable para el equipo inglés. Los rivales pueden imponerse en el uno contra uno si logran superar esa primera línea de presión.
En cuanto al historial, ambos seleccionados se enfrentaron en 15 oportunidades. Inglaterra suma seis victorias, Argentina ganó tres y se registraron seis empates.
Los cruces mundialistas dejaron capítulos inolvidables para ambas selecciones.
En México 1986, Argentina ganó con los históricos goles de Diego Maradona, y en Francia 1998 avanzó por penales.
El último antecedente oficial entre ambos fue en Corea-Japón 2002. Inglaterra se impuso por 1-0 y desde entonces no volvieron a cruzarse en una Copa del Mundo.
El compromiso del miércoles volverá a escribir un nuevo capítulo de esta rivalidad. El pase a la final está en juego y ambos equipos llegan con aspiraciones concretas.
Argentina buscará imponer su estilo ante un rival que combina intensidad y talento. El cuerpo técnico de Lionel Scaloni tendrá el desafío de neutralizar las virtudes inglesas.
El DT argentino deberá explotar los espacios que pueda ofrecer un equipo acostumbrado a asumir el protagonismo. La clave estará en la solidez defensiva y la efectividad de ataque.
El partido se jugará el miércoles en Atlanta, una sede neutral que promete un gran marco de público. Ambos seleccionados cuentan con hinchadas numerosas y apasionadas.
La Albiceleste llega con la confianza de haber superado instancias previas con autoridad.
Inglaterra, por su parte, demostró carácter al eliminar a una Noruega que llegaba como candidata.







